Cada uno tiene un papel y escribe un nombre, que se decide en singular o plural antes, para que la historia sea coherente. Cuando acaba dobla el papel para que no se vea lo que ha escrito
Le pasa el papel al de su derecha o izquierda (por supuesto, todos en la misma dirección)
El siguiente escribe un verbo, una acción que hace el sujeto que está tapado, dobla el papel y se lo pasa al siguiente
El siguiente un “mientras…” o “cuando…”
El siguiente el lugar, donde, sitio…
Y el último el porqué o para qué
En nuestro caso eramos 6 personas y hay 5 partes de la frase, así que una última fase era pasar el papel al siguiente y que este leyera una historia en la que no había participado en ninguna parte
Y si os aburrís podeis poner más complementos, claro, jejeje, mientras sean ordenados y todo el mundo tenga claro lo que hay que poner
Lo divertido del tema es que las historias que salen son paranoyas que en general son absurdas, como el primer ejemplo. Sólo de imaginarse la situación y ver la cara del que lee mientras se troncha… no tiene precio, como rezaba aquél…
Estas frases son escritas en una fiesta que hicimos en casa de Hipocresia. Los participantes fuimos Taka, Ishtar, Hipocresia, Infern, Yanko y yo. Por supuesto los nombres reales nuestros han sido sustituidos por los nicks por razones obvias ;). El resto de nombres son literales (Epi, la Reina de Inglaterra, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional… Si os gusta el juego y jugais recordad que la patente la tiene la familia Ramos, jejejeje
Epi, (el amigo de los niños) / blandía una motosierra y la usaba contra una horda de Mossos d’Esquadra / nientras se tiraba / en la cama de matrimonio de los padres de Infern / porque se había fumado un porro -puto Epi, mis padres me van a matar como no consiga quitar las manchas de sangre-
Entre el 3 y el 8 de septiembre hice un curso de dirección coral en los Lluïsos de Gràcia, una entidad que comprende diversas agrupaciones corales. Este año hacían el quinto curso y decidí probar, despues de la gratificante experiencia en una asignatura de dirección en la universidad.
En el curso me he encontrado con caras conocidas, las de Bruna y Mireia, compañeras de la universidad, bueno, excompañeras, que ahora ya son maestras (yo aun tengo pendiente lo de Perú), y he conocido a otras personas, en especial Laia y Àngel, que ya tienen una larga experiencia en dirección coral y de otros tipos de conjuntos musicales.
Despues de casi 30 horas de trabajo intensivo con un coro piloto (la Coral Cantiga, la de adultos de los Lluïsos, vino en pequeños grupos de unos 15 miembros cada día del curso a que nosotros hiciéramos nuestras prácticas, lo cual es un lujo) y preparación de canciones de todo tipo aquí os ponemos un pequeño resúmen del trabajo de análisis y dirección que hicimos.
“Kriabe”, “Momigi”, “Soft and gently”, “Change then, for lo she changet” y “Pitit and moin” son algunas de las canciones interpretadas y preparadas por los grupos de iniciación e infantil. Los de iniciación nunca han dirigido un grupo coral (en teoría), y los de infantil tienen alguna experiencia previa dirigiendo, trabajando canciones dirigidas a coros de voces blancas o femeninos. Las otras dos canciones, “Weep, O mine eyes” y “Waldesnacht” las preparamos el grupo de adultos, es decir, de coros de voces mixtas, y las cantamos nosotros mismos, con algún refuerzo. En el grupo de adultos éramos 5, así que necesitamos 3 “extras” para compensar las voces, y el resultado no es del todo malo, jejeje :PBueno, a disfrutarlo
Disculpar que estos días no haya escrito nada ni aquí ni en ningún otro sitio. Estos últimos días estoy enfrascado en estudiar para un curso de dirección coral que estoy haciendo que ya me roba toda la tarde en clases y toda la mañana en preparación de obras para dirigirlas más tarde, así que espero volver a estar aquí el próximo domingo o lunes, si todo va bien. Ya tengo a medias la segunda parte del Diario de Egipto
Suerte y gracias por la paciencia, un abrazo a todos!
Algo que debiera haber hecho hace mucho tiempo, pero que, sin embargo, se produce cuando menos lo parecía, a falta de unos pocos meses para mi ineludible marcha a otro continente.
Despues de tantos años, tantas cartas y tanta tinta perdida por el camino, de súbito decido recuperar aquellos momentos tan agradables (o por lo menos así los recuerdo), y todas aquellas personas que, desde la distancia, me hacían sentir lleno y, en cierta forma, querido. No es tanto que ahora no me sienta, ni mucho menos, pero las amistades que estaba abandonando sin darme cuenta eran demasiadas, y el peso de la conciencia, el saber que era yo quien dejaba de dar señales era demasiado duro para evitar las miradas de mi corazón y esquivarlas sin hacer nada para complacerlo.
No podía ser en peor momento, cuando más equilibrio emocional sentía, cuando menos convenía, cuando iba a pasar más de 8 o 9 meses separado de todos ellos; no podía ser en peor momento, cuando, aunque ahora estoy eufórico por los reencuentros, sé que recaeré allí y me costará levantarme. Ojalá me equivoque, pero, aunque mi ida ha sido el desencadenante de toda esta endofirnación, será el desencadenante de algo que espero que no se parezca a una depresión.
Dicen, bien, que todo lo que sube baja. Ya lo he comprobado, y supongo que lo reafirmaré otra vez.